Sí sabéis algo de marketing digital conoceréis perfectamente que son los resultados orgánicos y alguna técnica SEO.

Cómo ya sabéis, es el gigante Google el que marca la ley mediante la cual las webs se posicionan en su motor de búsqueda. Los expertos en posicionamiento utilizan diferentes técnicas para subir en el ranking. Estas técnicas SEO están principalmente divididas entre White Hat SEO y Black Hat SEO. Algo así como el bueno y el malo.

Las técnicas White Hat son aquellas que cumplen con las directrices que Google marca y donde el contenido y el usuario son los protagonistas.

Algunas de ellas además de crear un contenido atractivo, propio, de calidad y de interés para nuestro target son:

-Optimización Onpage: Cuidar ciertos aspectos de nuestra web como los encabezados, que no haya contenido duplicado, la velocidad de carga, enlaces cortos y coherentes…

-Intentar obtener enlaces que lleven a tu web pero de forma legal. Inbound Link se llama esta técnica. Digamos que en vez de sembrarlos a diestro y siniestro intentes que webs relacionadas te den un enlace por tu calidad en el contenido ofrecido.

-La experiencia de navegación del usuario. Debes optimizarla, has pruebas con la organización de tu menú, los colores, los textos, etc. Si un usuario navega en tu web, se siente cómodo, volverá. Y esto le genera confianza a Google.

Ahora nos toca hablar del malo, del Black Hat SEO. Estas técnicas tienen un alto riesgo de ser penalizadas, ya que Google ha tenido mucho tiempo para poder aprender a detectarlas. En este caso no te las voy a explicar porque no estoy de acuerdo con ellas, a la larga no sirven para nada. Te nombraré algunas para que puedas evitarlas o te niegues a llevarlas a cabo si te las proponen para tu web.  Nada de Keyword Stuffing (abusar de la palabra clave en el texto, ya que Google analiza las densidades de keywords y si ve que las sobrepasas serás penalizado). Nada de enlaces spam (insertar un backlink en cualquier web no vale, no aporta mucho y por ejemplo en los periódicos digitales ya están penalizados). Nada de comprar enlaces a empresas que trabajen con bots y los inserten de forma masiva.

Ahora bien, qué ocurre sin abordamos los “vacíos legales” de Google y combinamos la picardía del Black Hat con la calidad del White Hat. Pues que nacen técnicas SEO denominadas Grey Hat muy difíciles de detectar para Google y que pueden ayudar a nuestro posicionamiento orgánico.

Por ejemplo, alguna técnica Grey Hat puede ser que los enlaces los insertes tu poco a poco en sitios web dónde pueda encajar tu contenido y de forma natural, es decir, unos 3 o 4 al día para no dar mucho “el cantazo”.

Otra técnica es el spinning, pero no el de la bicicleta, sino el de dar una vuelta a contenidos existentes de tal forma que puedas generar contenido en tu web de forma más rápida. Google no lo detectará cómo material copiado y lo indexará. Aunque haya herramientas que te puedan ayudar, es cierto que la mayoría del trabajo del spinning es manual, debido a que hay que cuidar la ortografía y la concordancia de las palabras.

Ahora ya conocéis un poco más sobre posicionamiento en Google, qué se debe hacer y qué no. Y recordaros que detrás de cada técnica utilizada debe ir un buen trabajo de análisis de resultados y de seguimiento SEO en el PageRank.

Con esto nos despedimos por hoy seomáticos.