Si tienes un negocio alguna vez te habrás dado cuenta de que tus estrategias de venta no estaban funcionando como te gustaría.

Los hábitos de consumo van cambiando y debemos adaptarnos al consumidor y a la alta competencia en la que nos movemos. Y es que “vender” ya no funciona. Cuando te intentan vender algo empiezas a sentirte incómodo, presionado, acechado y lo único que causa es una mala sensación en ti, y eso es lo último que queremos para nuestros clientes.

Cada día sufrimos un bombardeo enorme de publicidad, en medios convencionales, como no convencionales, hasta en canales que antes ni hubiésemos imaginado. Esta avalancha nos ha vuelto desconfiados, por eso, como vendedor, debes aportar un valor añadido. A continuación te damos unos tips para mejorar tu estrategia de ventas.

  • La primera impresión es esencial

Siempre nos dicen que no nos fiemos de la primera impresión, pero es algo que sin querer seguimos haciendo. La primera impresión que debes dar a tu cliente no debe ser de un comercial sediento de ventas.

El cliente debe ver en ti que eres la mejor opción para satisfacer sus necesidades. Demuéstrale que es importante para ti, que no es tan importante vender sino conseguir que se vaya totalmente satisfecho de tu negocio. El trato que le des debe ser impecable.

  • Escucha a tu cliente

Escúchale y deja que te explique con todo detalle qué es lo que quiere.

Cuando acabe, es tu turno: utiliza toda esa información que te ha dado para presentarle los beneficios de tu producto que pueden ayudarle con los problemas que te ha contado.

  • Sé honesto y genera confianza

Nunca y bajo ningún concepto se debe vender con mentiras, lo único que conseguirás es labrarte una mala reputación y perder clientes.

En el mundo en el que vivimos donde internet es un canal de difusión incontrolable. Engañando puedes perder más que una venta, puedes ganar una mala reputación y perder cientos.

  • Conoce tu producto

Esta es una regla esencial que debes tener presente en todo momento, incluso antes de abrir las puertas de tu negocio. Es importantísimo que tú mismo conozcas lo que vendes, sepas cómo funciona, incluso que lo pruebes para ver sus características.

Así nunca te verás en la embarazosa situación de que, cuando te hagan preguntas sobre el mismo, no sepas cómo responder.

  • Abre una relación, no cierres una venta

Lo siento, pero tienes competencia y debes diferenciarte. Si puedes o no hacerlo a través de tu producto es genial, pero más importante es hacerlo a través de tu trato y profesionalidad. La clave está en el trato y la relación.

En este mundo donde hay tanta competencia, la relación de confianza, honestidad y respeto con tu cliente es la razón esencial para que te compren.

Seguro que a ti te pasa, prefieres comprar donde te tratan bien y se preocupan porque salgas satisfecho que donde son muy secos en el trato.

  • Recurre a los deseos, no a las necesidades

Todos sabemos que el deseo impulsa más a comprar que la propia necesidad. Por mucho que necesites, si no deseas, no compras. Es así de simple.

Y lo mejor que puedes hacer al vender un producto es que el cliente sienta más deseo por tenerlo que necesidad en sí.

Transmítele qué beneficios tiene para sus problemas, pero también píntale una imagen en su mente del placer que sentirá al lograr lo que quiere.

  • Ponte en los zapatos de tu comprador

En los negocios de cara al público no vale con pensar que las mismas técnicas y estrategias valen para todo el que entra por tu puerta. Cada persona es única y necesita de un trato único.

Por eso debes siempre ponerte en los zapatos de cada uno de tus clientes y adaptarte a cada tipo de personalidad.

¿Tienes delante a un comprador que habla mucho y es entusiasta? Déjale que termine y muestra la misma emoción que él.

¿Es una persona callada y tímida? Haz que se sienta cómodo contigo y pregúntale de forma calmada qué necesita.

Esperamos que estos consejos os hayan servido para mejorar. Aprender a vender sin “vender” y ya verás como notas la diferencia.